Yeray y una noche en la que todo volvió a ser como debe ser

La suerte de Tara, la solidaridad de todos.

El primer paso siempre lo da alguien con corazón.

Un carnaval con corazón en el Colegio Giner de los Ríos (Cáceres)

El Bernabéu fue testigo de algo más grande que el fútbol… y se llama Alex.

Ayer no sonó el despertador para ir al hospital.
Ayer, Álex madrugó para algo mucho más grande.
Madrugó para soñar despierto.

De la mano de la Asociación Oncológica Garabato, nuestro querido Álex vivió uno de esos días que no caben en palabras: visitó el Santiago Bernabéu, el templo sagrado de su equipo del alma, el Real Madrid.

Y no lo hizo de cualquier manera.

Álex se preparó como quien va a una final.
Con su chándal del Madrid, su gorro blanco, su cojín del escudo en la silla de ruedas y su manta del equipo para abrigarse del frío que ayer recorrió España entera.

Afflelou Badajoz se une a Garabato para cuidar lo que más importa.

Una colaboración solidaria que marca la diferencia

Desde la Asociación Oncológica Garabato tenemos la enorme alegría de anunciar la firma de un nuevo acuerdo de colaboración con Afflelou Badajoz.

Gracias a esta alianza, las familias y personas usuarias de nuestra asociación podrán acceder a condiciones especiales en productos ópticos, facilitando algo tan esencial como el cuidado de la salud visual. Porque ver mejor también es parte de sentirse mejor, de recuperar autonomía, de poder seguir jugando, aprendiendo, compartiendo… especialmente en un proceso tan delicado como lo es la lucha contra el cáncer infantil.

Gracias por tanto, Asociación Juvenil El Campiello

Campillo de Llerena vuelve a dar una lección de corazón y compromiso

Desde la Asociación Oncológica Garabato queremos expresar nuestro agradecimiento más sincero y emocionado a la Asociación Juvenil El Campiello, de Campillo de Llerena (Badajoz), por la preciosa donación de 300 euros recibida tras la celebración de sus VIII Migas Solidarias, el pasado 7 de diciembre.

Este evento, lleno de sabor, de comunidad y de solidaridad, no solo reunió a decenas de personas dispuestas a colaborar, sino que una vez más demostró que cuando se cocina con alma, el resultado alimenta mucho más que el cuerpo: alimenta la esperanza.